Mostrando entradas con la etiqueta Black Eskimo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Black Eskimo. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de marzo de 2015

Entrevista Antonio Jesús Reyes 8 Pistas - La Inestimable Labor del Crítico de Música

Con Andrés Herrera "Pájaro" y el ilustrador Juan Miguel Moreno Yagüe



Por Dr. Charles 25/06/2014
Apareció en 8Pistas

En nuestro país existen grandes plumas en la crítica musical. Hace poco leía en el libro de Ignacio Juliá “Artículos y entrevistas (1982-2004)” que en uno de sus debates televisivos había tenido que escuchar la típica frase por parte de uno de los contertulios “la crítica rock está en vías de extinción, las nuevas generaciones de escribas han rebajado el listón profesional escribiendo reseñas y crónicas a cambio de discos y conciertos, son manifiestamente incapaces de elaborar un artículo de fondo“. Según el propio Ignacio este fue uno de los motivos por el que se decidió a terminar ese compendio de su propia obra en forma de libro, para mi gusto muy recomendable, aunque a veces peca un poco de egocéntrico.

Como profesional dedicado a esto durante años y padeciendo los males de esta profesión desde que tengo uso de razón, no tengo más que negar dicha frase. Me parece que ninguno de nosotros quiere eso y que hay grandísimos profesionales trabajando en activo, más o menos conocidos, pero que por desgracia se ven en la tesitura de asimilar una serie de condicionantes si quieren seguir curtiéndose como periodistas. Porque en una cosa sí que estoy de acuerdo con Ignacio Juliá, el creé en la inducción más que en la deducción. Por eso hoy os presentamos, con una sugerente entrevista, a una de esas plumas que nos deleitan cada día con sus palabras y que desgraciadamente, como suele ocurrir en este país, es mayoritariamente desconocido incluso para sus propios lectores: Antonio Jesús Reyes, director de Sólo en las Nubes, redactor en Achtung!,Distopía yDecireves, y coescritor de El Tormento del Erizo, su primera obra literaria.

8Pistas: Lo primero que nos interesaría saber es como llega alguien a convertirse en periodista musical. ¿Qué proceso vital necesita una persona para llegar a la conclusión de querer dedicar su vida a investigar y compartir su visión de esta maravillosa locura que es la música?

AJ: Tenía que ser esto y no otra cosa. Como entretenimiento principal siempre he tenido la música. Eso me llevó a leer críticas. Un paso más allá fue darme cuenta de que muchas parecían un tratado de física cuántica más que un relato de qué ocurrió y cómo, es decir, que me sentía frustrado cuando yo presenciaba esos eventos y lo que leía era una mera descripción fría y sosa. Desde siempre había fantaseado con escribir crónicas musicales y reseñas de álbumes, por eso siempre las había hecho mentalmente, de modo que cuando comencé a escribir, me di cuenta de que ya tenía tablas… De todos modos, yo no di el primer paso. Primero fue Decireves de México, luego Achtung Magazine de Galicia, quienes habiendo visto mi trabajo del blog de Solo en Las Nubes, me ofrecieron un espacio. He tenido suerte con ellos, y pienso que estoy apretando las teclas correctas… por ahora, porque hay que seguir aprendiendo siempre. Lo que hoy a mí me vale, quizá mañana ya no me satisfaga.

¿Compensan las miles de horas frente al ordenador? ¿los cientos de horribles discos que habrás tenido que escuchar? ¿las decepciones casi continuas con los distintos estratos de la industria musical?
Sí que compensa cuando transmites algo, no mera información ni comentarios pretenciosos y ocurrencias que no tienen gracia. Cuando alguien me ha dicho “Es como si hubiera estado allí”, es que he hecho bien mi labor, y no es fácil, de hecho no deja de sorprenderme, porque me parece una tarea imposible. Evidentemente, tengo que modular mi entusiasmo cuando la actuación no es merecedora del público. Ocurre poco, pero lo hago notar de una manera u otra.
En cuanto a discos horribles, no recibo ninguno de ninguna discográfica. Sobre todo escribo acerca de artistas que ya conocía. Digamos que soy más de música regressive. Avanzo en el tiempo, pero a pasos pequeños, y esto sólo ocurre cuando veo una actuación de algún artista actual que de verdad me llega, como por ejemplo Marina Gallardo. Cuando me he visto en la obligación de ir a un festival de artistas actuales en el que apenas conocía a casi ninguno, me he tenido que poner bien las pilas antes, durante y después. Me he llevado muy gratas sorpresas, por supuesto.
Decepciones con ciertos estratos de la industria, sí. Hay una especie de pseudoseñorío en ciertas personas que no comprendo, porque en realidad, ellos son los que no comprenden que cuando un crítico va a un concierto, no nos engañemos, no significa que vaya a disfrutarlo como el que está al lado. Tienes que tomar notas, luego en casa rellenar lagunas mentales, grandes lagos, mares  y océanos para llegar a eso que en realidad quieres contar… Es un trabajo que requiere concentración y memoria, algo que en ciertas ambientes de celebración, es dificilísimo de cultivar.


Cuéntanos de qué se trata Solo en Las Nubes
El blog, que ya tiene cuatro años, surgió como manera de llenar el vacío que hay en español en internet acerca de Syd Barrett, miembro fundador y alma mater de los comienzos de Pink Floyd. Empecé colgando un par de curiosidades, pero muy pronto se volvió más y más serio, y empecé a publicar noticias y otros artículos de interés. Pese a su éxito, pasa el tiempo y sigue siendo el único en su género, lo cual más que reconfortar, preocupa. Además, hay una dejadez bastante grande por las discográficas y editoriales de promocionar sus productos en nuestro idioma, y se haría sin realizar ninguna pirueta costosísima. Lamentable.

¿Por qué Syd Barrett?
Su música es única. Pocos o ninguno de los músicos de su época se le parecen. Salió de la nada, prácticamente, y su rastro aún sigue sonando. Grupos como The Jesus and Mary Chain, MGMT, Sidonie o Los Planetas y muchísimos más, tienen un tinte de Syd Barrett marcado, ya sea en melodías oscuras o en las que son abiertamente de un tono alegre y/o infantil; Barrett parecía que no estaba interesado en medias tintas. Su carrera con y sin Pink Floyd, aunque brevísima, marcó un momento en la música hasta el día de hoy, cuya influencia ha ido in crescendo.

¿Cómo llegaste a colaborar en The Complete David Bowie?
Por casualidad vi este libro de Nicholas Pegg en una librería en Cambridge, y lo compré sin pensar. Es extensísimo, y no le sobra una sola página. Tuve una época en la que fue mi libro de sobremesa… más bien dos, porque decidí leerlo de nuevo, anotando alguna carencia que otra, corrigiendo… Tenía interés en verme con Nicholas en Londres y comentarle todas las cosas que yo veía que no encajaban del todo. Volví a Sevilla para instalarme de nuevo, y aun habiendo perdido la oportunidad de conocerle en persona, seguí con mi investigación privada, buscando resquicios en los que aportar algo significativo. Le mandé mis aportaciones, y le gustaron mucho. Lamentablemente, no siempre ha estado de acuerdo conmigo. Que él sea el autor del libro no le da siempre la razón. Frustrante y estimulante. Un orgullo, al fin y al cabo… que no ha acabado. El libro goza de prestigio y las nuevas ediciones se suceden.

¿En qué consiste tu colaboración?
Básicamente analizo la música, las letras y el material audiovisual, y busco conexiones dentro y fuera de su obra, desde influencias de otros músicos o en otros músicos, hasta en otras artes. Al igual que Syd Barrett, pero a su forma, Bowie tiene la mirada puesta en todos lados. El abanico que suena en su propia creación es una puerta a grandes, y no siempre famosos, artistas de varias disciplinas.

¿Has tenido alguna relación personal con los componentes de Pink Floyd?
Mis dos años en Cambridge ocurrieron por casualidad. Tenía una novia inglesa y nos decidimos mudar a Inglaterra. Es una pena que ocurriera poco después de la muerte de Syd Barrett… Siempre por casualidad, llegué a conocer a personas de su círculo más íntimo, de él y de Pink Floyd, que al fin y al cabo eran el mismo círculo. En cuanto a Syd, sobre todo, conocí a su hermana, conocí a las mil novias que tuvo, conocí a su primer manager, y el batería de uno de sus primeros grupos, Those Without, casi llegó a ser mi suegro. Él, Stephen Pyle, tras su amago en la música en los sesenta, se dedicó a hacer escenarios para musicales que ya tienen estatus de leyenda (el musical de El Fantasma de la Ópera, por poner un ejemplo), y otros trabajos para los Rolling Stones, ACDC, U2… Aquel limón enorme de la gira de Popmart, lo hizo con sus manos. También conocí a Storm Thorgerson, que ha hecho portadas legendarias de un gran número de álbumes que todos tenemos en casa. Aquella fue una anécdota algo desangelada. Para cuando se me dio la oportunidad de conocer unos meses después a Mick Rock, se me habían pasado las ganas de conocer a otro posible Pitufo Gruñón de la industria de la música… ¡Error! Una gran persona y muy divertido, al parecer. De hecho, él mismo arrancó un poster de Syd de la pared de un bar y me lo dedicó. Cuando me llegó a las manos al día siguiente, no me lo creía; le bastó mi interés en Syd y en Bowie, a los que conoció en persona y fotografió para la posteridad.

¿Algún proyecto en mente?
Gracom está ultimando El Tormento del Erizo, una obra de prosa y verso de la que soy uno de los tres autores. Me intriga qué puede pasar con él. Lo que sí es seguro es que no debería dejar a nadie indiferente. Su primera edición se vendió bien, sin publicidad, pero dentro de un círculo muy pequeño. Esta vez, le daremos su merecido con la edición definitiva. No estoy seguro si voy a seguir creando literatura, y de hacerlo, no dependerá de cómo se reciba El Tormento del Erizo. Estoy esperando a arrancar de nuevo con un libro acerca de Syd Barrett, pero descarto que sea una biografía. La mejor y más completa biografía es Dark GLobe, de Julián Palacios, y más allá de esta, queda muy, muy poco nuevo que ver. Hacer un trabajo a la sombra de otro no es un reto, y tampoco una opción. Así que tengo en mente algo más original que ayude a comprender las canciones de Syd Barrett.

 

De entre los artistas que has entrevistado, ¿cuál te ha impactado más?
No es fácil de responder. Anna Calvi no fue fría en el trato, como me advirtieron, y aportó mucha información de hondo calado. También conseguí entrevistar a Ingrid Chávez, esta vez por internet, un sueño que tenía desde la adolescencia. Wim Mertens fue también emocionante, intenso… Lástima que la grabadora me jugara una malísima partida. Fran Torres, Ruido Pegajoso; me hizo muchísima ilusión, porque a pesar de que su álbum de debut del ‘99 era una gran promesa, jamás pensé que volvería catorce años de silencio después con el discazo que es Sonrisas Pegajosas… De escucha compulsiva.

Por hacernos una idea más profunda de tus gustos musicales. Tres clásicos internacionales y tres actuales, nacionales e internacionales:
Tres clásicos internacionales… Dejando a mis artistas más estudiados aparte, y casi el concepto de clásico… no paro de escuchar Dusk, de The The, Scott 4 de Scott Walker, y Sunflower de mis amadísimos Beach Boys. En cuanto a los actuales, One Breath de Anna Calvi , Happiness de Sebastien Schuller y The Rough And Rynge de Christian Kjellvander. En cuanto a los clásicos nacionales, Ante Todo Mucha Calma de Siniestro Total, Piedras de Duncan Dhu, y el que sea de Triana. En la Cama conAnntona, de Anntona, Un Dígito Binario Dudoso de Hidrogenesse, y Entretelas de Fon Román son buenísimos ejemplos de música actual con grandes ideas en España. Merecen una grandísima difusión.

¿Y el panorama musical en la Sevilla?

Sinceramente, están surgiendo bandas que es que quitan el sentí’o. Los News son destructores totalmente en directo, y su Automedication es un discazo como la copa de un pino. The Milky Way Express, impresionan en directo. No me canso de ir a verlos. Estamos viviendo una gran época de artistas de aquí, y de muchos y variados conciertos. Los tiempos han cambiado. Para no parar, vaya.

¿Qué canción estás escuchando ahora mismo?
“Guitar Solo 5” de Neil Young, de la BSO de Dead Man. La tengo en modo repeat… y justo antes, el BWV 645 de Bach. No sólo de rock vive el hombre.

lunes, 31 de marzo de 2014

Ingrid Chavez Exclusive Interview - Black Eskimo & Beyond




Ingrid Chávez comes back with a new recording called Deep and Heady forming a duo with Chicago producer and musician Marco Valentin, under the name of Black Eskimo.

Since May 19, 1992 (1992), Little Girls with 99 Lives (1997) and A Flutter and Some Words (2010), the focus on her excellent and original creation has been distracted, but never eclipsed, by her collaborators. Now, as Black Eskimo, she fulfill expectations created by “Escapology” and “The Decemberists” in the shape of an album in two parts. The contrast between Marco and Ingrid works, and they are beginning to show results. Ingrid tells us about the recording of Deep and Heady and more:


Why ‘Black Skimo’?

Where we live and wrote the songs, it’s very cold with long winters and lots of snow. We feel sometimes like we are displaced Eskimos breaking through the silence of the cold icy winters.

How did the collaboration between you and Marco begin? “I’m married to my music always looking for a new muse to fuse it” How was the collaboration with Marco?

We had a mutual friend who introduced us to each other’s music about seven years ago. Although we did not meet back then we wrote a few songs sending files via the internet. We lost contact with each other and I started working with Lorenzo Scopelliti on A Flutter And Some Words. In February 2010, soon after A Flutter… was released Marco found me on Myspace and asked me if I would like to try writing songs together again. We started sending files back and forth via the enter net again and here we are four years later.

I love it that you pulled out that line from “I’m On”. It’s true, my life is the music. Prince once said that I was married to my music and that I would never get ‘married’. I disagreed with him back then of course but, looking back maybe he knew something that I didn’t. Anyway, I did have that conversation in mind when I wrote that line in the song. A muse can come in many different forms. Most of the time it is in a person I suppose but, I have a Japanese Maple tree with a Buddha that sits beneath it. That scene has inspired me through fourteen winters. Being a writer, I am always looking for the muse to fuse the voice, the words and the melodies, to evoke some emotional response. It’s my drug of choice, a new song.


What did you learn from your previous ones?

Each collaboration brings out some new way of feeling or expression for me keeps it fresh. I will never make another album like May 19, 1992. That was me and Prince and the little world that we lived in for a winter. A Flutter And Some Words was Italy, the salty sea and warm sun, poetry and all things beautiful. Deep And Heady is the long cold winters here in New Hampshire building fires, living on the edge, putting every bit of money and energy we have into making this record. There are other collaborations that mark other periods in my life but these are the three that I put my heart and soul into.

 

What do you seek when you write poetry and music? Is there a message?

If there is a message in any of my songs, it’s to myself I suppose. When I write, I am summing up some feeling or experience that is very personal; I am learning something about myself. When I start a new song, the whole journey from melody to lyrics, it’s like giving birth. The complete song is such a release of energy. Completing an album is like writing a book, each song is a chapter of my life. It was no different with May 19, 1992, once it was finished it felt like entries in a diary.

Of all those songs in Deep and Heady, which one/s do you prefer? (& why?)

I love them all but I think that “Touch”, “My Love’s a 45” and “Ride” are my favourites. Touch because it really sums up how it feels to grow close to someone, to fall in love with a friend and wonder if it’s ok to cross that line. “My Love’s a 45” is just a clever lyric: ‘If you’re a storm chaser come to settle me, you better know what you’re doing, everything I touch seems to send in ruin’. I love singing that song live. “Ride”, I love the spoken word element of it and the lyrics are strong: ‘Life is a rollercoaster, I love the highs as much as the lows’. That’s what my songs are born out of, that full appreciation of what love and life has to offer.

And from your previous ones?
From A Flutter And Some Words, I would say “Mine”, “A Flutter And Some Words” and “Isobel” and “Backroads”.

What was what made you choose those photographs for the album?
The photographs are mysterious. They were both taken during journeys away from home. They both have water. There is a solitude reflected in each one that is broken once you put the music on. 


In general terms, what makes you click the button of your camera?

I rarely click the camera these days because I have been so busy with this record but, I tend to take photographs when I am on a long drive alone. When I am in a quiet space and the landscape reflects my state of mind. Click! 

What’s the main difference between Deep and Heady and your previous albums?

The main difference between Deep & Heady and the two previous albums I would say is a clear vision of what I wanted the end result to be. A stronger voice and this time around I wasn’t concerned about beauty and poetry. There is another line in “I’m On” that says ‘I survived the death of a poet, and now I’m gonna show it, I’ve arrived, you’ll know it when you hear this new beat’. I think that the scope of the lyrics although maybe not as poetic, it’s not so different from May 19, 1992


In what sense the title ‘Deep and Heady’ describes the album?

The word Heady brings to mind the song “Lilac Wine”. I love Jeff Buckley’s version. ‘Lilac wine is sweet and heady, like my love Lilac wine, I feel unsteady, like my love’
Deep, I knew even before I started writing this album that I was intending to make my next record cut deeper than A Flutter. The title comes from the song “Deep and Heady” which is a song about being in love with someone who you have lost and will forever be seeking that ‘love high’ again like a junky. When we decided to release the album in two parts, Deep and Heady as two separate titles worked nicely.

You’ve been warming up your live shows. How was the experience?

I have been waiting for the right set of songs to come along that I felt I could commit to touring. This is it. I love playing them live and I hope to make it over to Spain in the next year!

What are the duo’s next steps? more tour dates?
Yes! We are just getting started. We also have more songs in the works. You haven’t heard the last of Black Eskimo!


Listening to her work, it’s clear that Ingrid had the luck to work with artists of such a standing as Prince, David Sylvian, Lenny Kravitz and Madonna (Ingrid co-wrote “Justify my Love”), Ryuichi Sakamoto and many more. However, she was not the only lucky one, they could modulate their creation under her prism and sensibility of such an original artist like her. Approach her music with no preconceptions, no labels and no proper names if not hers.